¿Sabías que la denuncia de una entidad cívica valenciana propició el fin de las emisiones de Catalunya Ràdio en territorio valenciano?

repetidors clausurats tv3

Las emisiones de Catalunya Ràdio fueron clausuradas en 2014 gracias a Círcul Cívic Valencià, asociación promovida en 2012 por un grupo de ciudadanos valencianos comprometidos con la defensa y puesta en valor de la identidad genuina valenciana y la desideologización del sistema educativo y las administraciones.

CCV fue la entidad que consiguió, con trabajo, perseverancia, inteligencia y decisión, elevar al Ministerio de Industria la denuncia que acabaría con la orden de clausura de los repetidores ilegales de Acció Cultural del «país valencià» (ACPV) y cuantiosas sanciones para la entidad radical catalanista.

Argumentos de peso para solicitar el cierre de los repetidores

Corría mayo de 2013 cuando la entidad cívica y cultural valenciana aprobaba exigir al Consell del Partido Popular clausurar los repetidores titularidad de ACPV a través de los cuales se estaba difundiendo la señal de Catalunya Ràdio y Catalunya Informació en territorio valenciano, en base a argumentos muy claros y constatados:

  • Estas dos emisoras no disponían de licencia expedida por la Generalitat para emitir en el territorio valenciano,

  • La señal de los medios de comunicación autonómicos no puede ser difundida en otros territorios,

  • Los medios de comunicación públicos catalanes (CCMA) violan sistemáticamente -aún lo hacen- el Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana, atacan frontalmente a las señas de identidad del pueblo valenciano, y ejercen de altavoz mediático del proceso separatista y del pancatalanismo,

  • Los repetidores, propiedad de ACPV, ubicados en parajes montañosos, enturbian el paisaje.

La Generalitat Valenciana indicó a CCV que se dirigiera al Ministerio de Industria

La Dirección General de Participación Ciudadana, dependiente de Vicepresidencia de la Generalitat, era la administración responsable de la regulación de los medios de comunicación radiotelevisivos a nivel autonómico. No obstante, la petición de clausura de los repetidores tuvo que ser elevada por Círcul Cívic al Ministerio de Industria, a instancia de la propia directora general de Participación Ciudadana, por ser éste el legislador y gestor a nivel nacional del espacio radioeléctrico.

El Ministerio de Industria, a través de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, anunciaba el 17 de enero de 2014 la orden de clausura de los repetidores de ACPV, dando como plazo máximo hasta el 24 de enero de 2014 para proceder a la desconexión, castigando por fin no sólo las emisiones, sino la propiedad y existencia no autorizada de torres de repetidores de emisión. Según Industria, esta actuación se hizo a partir de la denuncia de la entidad Círculo Cívico Valenciano, con el acuerdo de la Generalitat Valenciana.

Impacto en la línea de flotación de la entidad radical filocatalanista ACPV

ACPV explicó en su momento que había recibido el viernes 17 de enero de 2014 una notificación del Ministerio de Industria anunciando un expediente sancionador por dos supuestas infracciones referidas a las emisiones de Catalunya Ràdio y Catalunya Información: la instalación de estaciones radioeléctricas sin autorización, y la utilización de frecuencias radioeléctricas sin autorización, cada una de las cuales podía conllevar una multa de hasta 500.000 euros.

El mismo texto de Industria instaba a ACPV a cerrar de manera inmediata las emisiones y avisaba de que, en caso de no hacerlo de motu proprio, ‘precintará los equipos y aparatos que forman parte de la red de difusión’. Por este motivo ACPV se vio forzada a cerrar las emisiones, al tiempo que anunciaba que presentaría alegaciones a través de su abogada, Mercé Teodoro.

Las frecuencias por donde se podía escuchar Cataluña Radio en Valencia eran el 106.8 de la FM en Alicante y el 97.0 para Cataluña información, mediante el repetidor de La Carrasqueta, el 106.7 en Castellón (94.0 para Cataluña Información), desde el repetidor del Bartolo, el 104.0 en Ontinyent y el 106.3 (87.0 Cataluña Información), desde el repetidor de Calicanto en Valencia.

La manada catalanista estalló en cólera

Los ataques en redes sociales a Círcul Cívic y a sus miembros no tardaron en desencadenarse: insultos, amenazas de agresión e incluso de muerte, publicación de datos personales de algunos miembros de la directiva… los demócratas y tolerantes desataron su ira, como suelen hacer siempre que el ordenamiento jurídico y el sentido común les pone en su sitio y no les permite actuar a su antojo con total impunidad.

Pero esta entidad cívica había conseguido, con el respaldo de la sociedad civil valenciana, vencer y poner fin a una vulneración de la ley y a una conculcación de la identidad valenciana que nuestros propios gobernantes nacionales y autonómicos estaban permitiendo que ocurriera sin prestarle ninguna atención.

Alegaciones de los filocatalanistas

ACPV, la entidad subvencionada por el gobierno autonómico catalán, y desde 2015 también por el gobierno valenciano del Botànic y por el gobierno municipal de Joan Ribó, manifestó que alegaría para evitar las sanciones. Para ello se agarró a conceptos tan vacíos como histriónicos: «extralimitación del gobierno español», «espacio lingüístico y cultural compartidos entre Cataluña, Baleares y Valencia», «persecución al catalán por parte de los blaveros y fascistas» y similares.

Contraataque de Círcul Cívic

La entidad cívica valenciana, tras analizar la documentación correspondiente al expediente sancionador emitido por el Ministerio de Industria contra Acció Cultural, se dio cuenta que éste sólo contemplaba en su pliego de cargos las correspondientes sanciones administrativas por la instalación no autorizada del repetidor de Calicanto, en Torrent, pero no hacía ninguna referencia a los repetidores de La Carrasqueta, en Alicante, y del Bartolo en Castellón.

Por ello, la entidad valencianista solicitó a la Jefatura Provincial de Telecomunicaciones de Valencia la amplicación del expediente a los dos repetidores no incluidos, y a la utilización, por tanto, no autorizada, de cinco frecuencias más de frecuencia modulada (FM).

La sanción no fue incrementada, pero el objetivo del valencianismo cívico y cultural, estaba cumplido: ACPV había apagado definitivamente sus alienantes e ilegales repetidores.

Actual situación de los repetidores de ACPV y las emisiones catalanas en territorio valenciano

Los repetidores de ACPV no solo siguen clausurados, sino que actualmente necesitarían cuantiosas inversiones para poder reactivarse. Puesto que son los mismos repetidores a través de los cuales ACPV repetía en territorio valenciano la señal de TV3 hasta 2010 (que fueron también clausurados por la inexistencia de un acuerdo de reciprocidad de emisiones televisivas autonómicas entre los gobiernos valenciano y catalán), y la señal analógica de televisión ha dejado de existir, los repetidores de Acció Cultural han dejado de tener valor estratégico para esta entidad radical y protofascista.

Cabe añadir que en la era de internet, la TDT y las plataformas digitales de televisión a la carta, el valor y la utilidad de unos repetidores analógicos es nulo. Cuesta más desmantelarlos que dejarlos languidecer.

Sin embargo, las torres siguen ahí, enturbiando el paisaje, desde que en 1983 la entidad catalanista adquiriera los terrenos y los equipos técnicos gracias a unos «bonos patrióticos catalanistas» que Eliseu Climent, Joan Fuster y demás vendieran entre los socios de ACPV a través de los Casales Jaume I, sedes de las secciones locales del Bloc de Progrés, hoy prácticamente desaparecido.

Hay que recalcar que en Els Ports de Castellón, y especialmente en el feudo de Morella (el actual alcalde es sobrino del president, y el franquiciado de la Cadena SER en la comarca es también hermano del president), donde los Puig-la familia del president- dominan por completo el panorama informativo, a través de los repetidores municipales y del control que la facción provincial del PSPV ejerce sobre ellos y sobre los ayuntamientos que los gestionan, y gracias a la raíz fusteriana del PSPV-PSOE, se está nuevamente contraviniendo la Ley General de Telecomunicaciones, repitiendo las señales de TV3 (a través de TDT) y Catalunya Ràdio (en FM) impunemente, con el silencio y la connivencia no solo del gobierno autonómico, alcaldes de la comarca, Diputación, e incluso del gobierno central.

La batalla contra el pancatalanismo debe proseguir, y los alcaldes que están utilizando repetidores de titularidad municipal y utilizando frecuencias sin licencia para contravenir la Ley General de Telecomunicaciones deben ser sancionados.

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